22/3/13
Dispuesta
5/3/13
Cursi II
4/2/13
La vida es...
Los diez minutos que me desparramo en la cama, después de tomar el café con leche de la mañana.
Que me traiga un vaso con Coca y que nunca olvide ponerle cubitos.
Comer, fumar, curtir, fumar, comer: toda la tarde y en ese orden.
Un pote de bombones helado en la mano y en los pies, sus pies enredados.
Un paseo nocturno por las cuadras inmediatas, con pimienta verde aderezando nuestras sinapsis, para tratar de tomar la luna llena con las manos.
Un rosado bien frío, sobre un piso de damero, esperando que la tormenta llegue y trueque la densidad, por agua en los hombros y aire en los pulmones.
Un cheesecake de oreo que no es igual, pero que se come con cucharita doble.
Desayuno en la mesa y lectura en el sillón; todo ahí y al mismo tiempo.
Los huesos flacos de mis caderas entre sus manos fuertes.
Mi escote sin corpiño y su mirada enamorada.
Mi pelo atado, un delantal en mi cintura y una tabla para picar cebolla y para que las lágrimas tengan sentido.
La vida es todo eso.
Es lo que te está sucediendo. Y no soy yo, quién primero lo dijo.
Es esto, es ahora.
Es jugar con tu aliento, que infla mis mejillas.
20/9/12
Te encontré y me desperté
21/8/12
Tus ojos
3/7/12
Un hoy
2/2/12
El mismo amor, la misma lluvia
Llueve estridentemente, no es ninguna novedad. Simona maúlla el fin del mundo y escucho chapotear a mis vecinos cuando pasan por el pasillo frente a mi ventanal. En mi cocina hay albahaca fresca y su fragancia irrumpe en el lugar y se mezcla con el olor de la lluvia. Se mojó la alfombra pero no quiero cerrar las ventanas. Me gusta la mixtura de olores y sonidos de los días tormentosos. Pongo Café París a sonar y se complementa de modo perfecto. El viento hace volar mis cortinas rojas de flecos de seda y se parece a una falda de los años 50 que baila acurrucada a su par en el living de mi casa. Me levanto de mi banqueta por un momento y silbo un tramo de la melodía mientras doy medias vueltas y aleteo mis manos. Vuelvo a mi lugar y estornudo fuerte cubriéndome con las manos mi cara y sigo escribiendo. El gato chino que vive en mi repisa bendice la llegada de abundancia y yo creo que es un provocador utópico que alza su pata izquierda en señal de reyerta. Y el cartel de la puerta (rojo también, por supuesto) avisa para no traicionar, de la existencia de una (más que fértil, rudimentaria) poeta que decide escribir, los días de lluvia, cuando quiere confesar sus inclinaciones y sentir el aroma de la mixtura de la lluvia y la albahaca.
28/9/11
Tiempo presente - 3ª persona
3/9/11
Instinto asesino
De mi rutina diaria ya no forma parte el matutino viaje en subte, como acostumbró ser hace tiempo y por muchos años. Pero sin embargo, ayer viernes, tuve un seminario en
No necesito contarles a quienes me conocen todo lo que habitó en esos escasos 25 minutos en mi cabeza. Toda la vida el subte exalto mis malos pensamientos.
El subte hace nacer en mí, unas horribles ganas de pelear y un oscuro apetito por pegarle a alguien. Despierta mi instinto asesino.
Toda esa buena chica que va por ahí, que es amorosa y sonriente, en el subte no tiene lugar.
Vieron Un día de furia? Bueno, cualquier parecido con la realidad (o con la ficción en este caso), es pura coincidencia.
29/8/11
3/8/11
Mi hoy - Mi de ahora en más
Lloré todo lo que era viable llorar.
Se me vació el ánimo;
Luego, una potencia superadora, una redención, compuso un cambio.
Un encantador presente que avanza sin contenerse.
Ya está, tenía que pasar. Toda vida, en especial toda vida literaria, debe ser contemporánea al drama. Eso aporta inspiración. Tenía que subsistir al desastre para poder ver más allá. Y ahora, ahora que lo maravillosa se apodera de mi existencia, puedo decir que siempre es necesario un poco, pero que ya me redimí.
Hoy afuera hay sol.
Y sólo me esperan cosas buenas.
30/4/11
Plegaria por los que me saben ver
Siento una libertad absoluta.
Siento que estuve mucho tiempo equivocada. Me equivoqué por mucho tiempo pero ahora renazco. Salgo del encierro de mi cabeza, de las vueltas y vueltas sobre lo mismo, de la cárcel mental que me fabriqué (y que me ayudaron a fabricar), para por fin darme cuenta de que la vida está en otra parte y de que cuando nos atrevemos a ser auténticos, y a hacer las cosas lo más bien posibles, la existencia te premia. El boomerang retorna. Regresa con un postic adherido a tu frente que dice: La gente que te conoce, te reconoce. Te da la derecha. Cree en vos y se indigna por todo eso que hay afuera y que no te hace justicia.
Estoy muy satisfecha. Puedo ver y puedo ver bien. Y me pueden ver también a mí indiscutiblemente.
Siempre agradecí tener la capacidad de amar. De amar y de decir. Ahora agradezco tener la capacidad de mostrarme tal cual soy. Y por sobre todo, agradezco la valentía y la voluntad de los que me pueden ver y quieren hacerlo.
Esto es una plegaria kitsch, un poco demodé y fuera de uso.
Ni me importa. Yo, sonrío.
Sonría amplio.
10/4/11
Donde todo empieza y donde todo termina
Mis plantas están otoñando y empiezan a ponerse amarillas. Las hojas cubren toda la extensión del patio que hace las veces de garage de mi bicicleta y refugio del cajón de la alegría. Esa alegría que vi un día casi casualmente y que tuve que traerla a mi casa; no tenía opción.
La casa se volvió a completar de palabras, palabras maravillosas y sutiles.
Hay proyectos, reuniones futuras, concreciones, señales, errores y piedras de incienso quemándose sobre un carboncito que reprime al fuego.
Todo eso reconcilia a este burdel con cortinas rojas y peces voladores con el refugio que siempre es, pero que esporádicamente se llena de humo y confusión.
Estoy bien acá. Acá donde se encuentran mis consecuencias, acá donde se esconden mis miserias debajo de la alfombra, acá donde por fortuna la risa es cotidiana.
Acá donde todo empieza y donde todo termina.
15/2/11
Llamada fallida
Yo: Hola!!!Todo bien?
X: hola. Si.
Yo: Bueno que bueno, encontraste el celular?
X: si, me lo trajo el tipo del taxi.
Yo: Uy!!! Genial!
X: ssi
(Cric cric cric)
Yo: Me llamaste…
X: No, no te llamé.
(Cric cric cric)
Yo: Tenía una llamada perdida de tu teléfono. Me llamaste…
X: No…
Yo: …
X: …debe haber sido el tachero…
Yo: (pienso) tierra tragame!!!!!
(…)
La conversación siguió, (no por mucho tiempo, se darán cuenta) pero yo quise morirme desde ese mismísimo instante. Fue una de las conversaciones más incomodas que tuve con un pseudo-saliente por teléfono y el tipo fue lo menos remador del mundo.
En el único momento en el que apenas sonrió, fue en el que le dije: -Bueno, entonces pasale mi número al tachero, tal vez él si quiera salir conmigo...
Además, quisiera declarar a mi favor, que la noche anterior, en la que había perdido su celular, había dormido en mi casaaa!!!
Por supuesto, también habrán vislumbrado que no hubo muchas más salidas…
Con esa energía... como para enamorarse, no???
21/11/10
La confianza ha de darnos la paz (Simón Bolívar)
Estábamos a media noche caminando en campo abierto. Me dijo que cerrara los ojos y me tomó de las dos manos. Me pidió que camine sin abrirlos siquiera un poco, advirtiéndome que él me guiaría, llevándome de las manos. Caminé más o menos diez metros sintiendo solamente sus manos y el suelo. Se detuvo, abrí los ojos. Entonces me dijo:
-Acabás de confiar en mí plenamente. Y me besó en los labios.
Efectivamente, me había sentido bien y había confiado en él en ese momento sin pensar en nada más, y eso, me había gustado.
Luego nos dirigimos a las cabañas. Quiso entrar en la mía y yo no lo dejé. Le sonreí y le besé la palma de su mano izquierda mientras le sujetaba con fuerza la otra mano.
Él me acercó hacia su cuerpo y volvió a besarme en los labios. Me tomó de la cintura, me sonrió y me dijo:
- Dale…
Yo también sonreí. Entré, sola. Me recosté en la cama y pude verme reflejada en el vidrio de la ventana y noté en mi expresión un guiño de satisfacción.
11/11/10
Echando luz sobre algunas cuestiones III
Crece cada día mi reticencia hacia ciertos productos que se imponen entre la gente por causas ajenas a la razón, como por ejemplo: Por qué en cualquier tipo de reunión social, en la que se concurra, solamente te sirven Coca-cola Light??? A quién se le ocurrión que esta podía reemplazar a la regular? La verdadera Coca-cola es la común (o entera como le digo) el resto, que tome agua de la canilla… Es demasiado intolerante de mi parte?
Les conté que estoy muuuy cansada esta semana, que me duele todo el cuerpo por querer hacerme la deportista y pasarme el fin de semana andando en bicicleta??? Y que esto a veces me pone un poco irritable?
Igualmente tengo una buena semana, agotadora pero muy buena. Muchas cosas que se van dando con el decantar del tiempo y mucha buena gente para compartirlo. Eso es bueno, cierto? Muy, muy bueno.
3/11/10
Que maravillosa es la vida, ahora que estás en el mundo
Tengo sobrino nuevo.
Se llama Francisco.
Mi hermana-su madre fue casi mi melliza toda la vida. Es maravilloso tenerla de hermana y es tan maravilloso como eso, que me de sobrinos tan increíblemente bellos por fuera y por dentro.
Me llena de júbilo que la que por muchos años dije ser mi mochilita, sea una madre tan plena y hermosa.
Pequeño Francisco: que la vida te colme de felicidad y asombrosas sonrisas ante lo nuevo de cada día y que la alegría sea tu estandarte siempre. No existe mayor fuerza en el universo como la que aplico al desear por tu entera felicidad.
25/10/10
13/10/10
Mi casa, mi gata: Llenas de vida
Cuando me fui a vivir sola, emancipándome de mis padres no muy niña que digamos, me fui a un departamento muy básico en el Barrio de Palermo. Aunque siempre mis lugares tienen mi estilo, basado en lo amorosa y en los colores, igualmente, sin querer menospreciarlo, era MUY básico.
Pero cuando me mudé a mi actual casa, un PH pequeño pero con 10 m2 más que el departamento anterior y con un pequeño patio, me dio muchas más posibilidades de poner en práctica mis ganas de transformarlo en mi lugar. Y eso para mí significa, además de intentar ponerlo bello llenarlo de vida.
En el transcurso de los un poco más de dos años que llevo viviendo aquí, ese llenarlo de vida pasó por todas las etapas:
-Primero lo abundé de cosas y cositas de colores, con flores y pájaros y lucecitas por todos lados;
-Luego me traje un novio, el cual vino no sólo con sus cosas sino que también con su perra cachorra labradora que lejos de generarme ternura, lograba que nazcan en mi cabeza los peores pensamientos cuando se la pasaba comiéndome las plantas y rompiéndome todo. Justo ahí fue cuando una vecina me regaló a mi primer gato, Oliverio. Olivero era un amor y hacía que yo me sintiera más fuerte en el conflicto de ellos contra nosotros (es decir novio + perra contra yo + gato).
No esa sencilla batalla, sino la incompatibilidad de caracteres, fue el principal causal de mi separación. Y ahí nos quedamos Oliverio y yo en
Ahora era yo y mi casa y toda la vida que se había ido de ella en tan poco tiempo.
Como mi característica general es reciclarme permanentemente y no permitir que nada me quite la sonrisa por largos períodos, comencé a cambiar los muebles de lugar, a tirar cosas que me podía traer no gratos recuerdos, a poner en mi morada más y más objetos y formas que la llenaran de alegría y que me auxiliaran en la travesía de recuperar mi sitio y poder volver a habitarlo, saciado de buena energía.
Así fue como después de unos meses, pasé por una veterinaria amiga y adopté a mi querida Simona. Es una gata hermosa y salvaje que hace imposible la labor de que yo pueda olvidarme, ni por un instante, de que ella andas por aquí.
Simona ha ocupado todos los lugares. Duerme donde se le canta, incluyendo metiéndose en los estantes del vestidos, dejando así mi ropa repleta de pelos; se recuesta entre las plantas (sin romperlas por suerte), en la biblioteca sobre los libros, debajo de la alfombra del living; juega con sus uñas en una parte de uno de mis sillones que, aunque debo confesar que ya estaba un poco ajado y que necesita hace tiempo una retapizada, me lo ha dejado todo marcado en mayor profundidad.
Se ha adueñado del territorio por completo, definitivamente llenándolos de vida.
Soy feliz con mi gata y con mi casa, no me quejo ni un poco, aunque a veces no se si reír o si llorar cuando llego de la calle y encuentro a Simona revolcándose en el suelo, entre una pila de papeles y facturas por pagar, que yo bien había dejado apilados sobre el televisor o la mesa ratona, antes de salir.
